Por suerte para Raquel, el primer viaje como reportera de Julia no había terminado a 2700 metros de profundidad en medio del Atlántico, donde yacía ya el Omer Demir, ese pesquero turco que hundido en el océano vale 43 millones de euros. En el muelle no valía nada.

Más bien todo lo contrario, la aventura de Julia en la ciudad de la panza de burro, Las Palmas, empezará con ese barco que empezó a hundirse mucho antes, en un despacho de la capital de España con sedes muy bien situadas en las principales ciudades europeas. El bombero Luis Miguel, bien lo sabe Raquel, quiso apagarlo con todas sus fuerzas pero una serie de no tan catastróficas desdichas acabó con ese amasijo de hierros candente y dolorido a la deriva en el océano, unas heridas que seguirán abiertas así pasen los años.

Julia contará con la ayuda del subcomisario Santana que ya no se puede morder más la lengua ante la venganza más justa. En un ciudad contagiada por esas nubes que lo cubren casi todo, hay demasiado dinero en juego para dejar las cosas al azar -¿verdad Rubén?- y nadie mejor que un desconocido asesor externo para empezar, desde el palco de la Unión Deportiva, a atar los cabos que van quedando sueltos.

Seguirle la pista a estos personajes, y darles una voz, es como perseguir ese rayo de luz entre tanta sombra, pero esta historia -no se engañen- que es la de Raquel y su venganza, lo puede todo.

Prueben a hacer una cosa: piensen en Raquel. Todos los días.

Todos los días son de Raquel

16,00 €Precio
  • Autor: Carlos Cruz García

    ISBN: 9788409002634

    Páginas: 326

    Tamaño: 210 x 140

    Año: 2018

    Ediciones: DelMedio Ediciones